Ego et ego, et ego, et ego…

A medida que te acercas a una de las pequeñas salas laterales del museo se oye más y más claramente un zumbido machacón. Al entrar, el sonido se intensifica. Más que molesto, se vuelve inquietante por repetitivo y se ve la imagen proyectada en la pared del fondo: sin solución de continuidad umoscas Antoni-Abadn hervidero de moscas revolotea caóticamente. Poco a poco, el movimiento se hace inaudible. Los insectos se agrupan, sus cuerpos se ordenan formando letras que a su vez forman palabras. Ese tráfico ininterrumpido destruye y construye sin solución de continuidad la misma y repetitiva secuencia: ego – et – ego – et – ego – et – ego – et – ego… el mismo y repetitivo zumbido: Bzzz – Bzzz – Bzzz – Bzzz

En la nave central, unos tableros de metacrilato de colores, también repiten la misma estructura en frases diferentes: un yo y un , un sin el que no hay yo:

avec tes yeux

Con tus ojos yo veo

Con tu voz yo hablo

A pesar de tus palabras yo dudo

A pesar de tu sonrisa yo lloro

A pesar de tus penas yo río

A pesar de tus deseos yo deseo – Con tus sueños yo sueño – A pesar de tus desgracias yo vivo – A pesar de tus dudas yo elijo – A pesar de tu ignorancia yo crezco – A pesar de tu dolor yo canto- Con tu pensamiento yo creo- Con tu miedo yo sufro – A pesar de tu muerte yo existo – A pesar de tu ausencia yo te amo – Con tu deseo yo deseo

La obra de Antoni Abad y sus moscas (Ego, 1999) y la de Pep Agut, con esa especie de poema panelado y colorido (Avec tes yeux, avec ta voix, 2003) confrontan al enredo del ego y a la necesidad de la alteridad del ser humano mucho mejor que cualquier tratado de filosofía o de psicología sobre este tema que yo haya leído hasta ahora. Es lo que tiene el arte. Hay exposiciones que cuartean esquemas. Por la grieta, entra algo de luz y se hace espacio. Y no hace falta más.

Anteayer, viernes, un par se semanas más tarde de haber visto la exposición, en una conferencia en la Facultad de Psicología de la Universidad de Valencia, el Lama Rinchen (director del Centro Internacional de Estudios Budistas en Pedreguer -Alicanteinsistió en el tema. La causa del sufrimiento está en el apego al ego y en la falsa creencia de separatidad –dijo-. Somos algo mucho más grande y mejor que nuestros egos y, lo que llamamos vida, es simple experiencia, que a su vez es relación -anoté por mi cuenta -.

La grieta se abre hacia lo que parece un espacio infinito. Que no cunda el pánico. Las palabras del Lama Rinchen me recuerdan las de Mathieu Ricard:

Si uno toma lo efímero como permanente; si uno cree que, en el núcleo de su ser, hay un yo autónomo cuando no lo hay; si uno toma las sensaciones meramente placenteras como la felicidad verdadera, está construyendo una realidad equivocada que acabará generando sufrimiento. La ignorancia, la ilusión y la cognición equivocada son, desde esta perspectiva, las raíces fundamentales del sufrimiento.

Una autosuficiencia desproporcionada que todo lo remite a ti es una de las causas principales de inseguridad. Si siempre estás preocupado por ti, acabas convirtiéndote en la diana de todas las flechas. Y no estamos hablando aquí de la existencia de sólo dos flechas, sino de miles de ellas -las flechas de los celos, del resentimiento, del odio, etcetera- dirigidas todas a la sensación de autosuficiencia. De ahí se deriva la inseguridad. Y esa es también la razón por la cual la verdadera confianza acaba rompiendo la burbuja limitada del yo centrada en si mismo. Cuando no hay yo-diana, uno puede actuar auténticamente confiando en si mismo. Y eso no tiene nada que ver con el ego triunfante, sino con la conexión con la realidad y con la comprensión de la interdependencia. El resultado de todo ello es una disminución de la inseguridad.

Estas ideas son coherentes con los resultados de investigaciones sobre lo que se ha llamado “quiet ego”, algo así como”ego tranquilo” y que, en términos más habituales entre nosotros, es un concepto similar a la humildad.

 Jack Bauer, Heid Wayment y Kateryna Sylaska, pioneros en esta línea de investigación, dicen que el ego tranquilo supone “bajar el volumen del ego para poder escuchar a los demás al mismo tiempo que uno se escucha a sí mismo, en un intento de acercarse a la vida con más humanidad y compasión”. Los investigadores concluyen que, cuando ganamos el control de nuestro ego (cuando no estamos tratando de compararnos y compitiendo todo el tiempo con los demás o con un yo-ideal exacerbado y luchando continuamente por defender nuestra imagen y razones), somos menos propensos a actuar agresivamente, a manipular a otros, a actuar deshonestamente y a destruir recursos. Por otra parte, el ego tranquilo nos lleva a hacernos responsables de nuestros errores e intentar corregirlos, a considerar las ideas y necesidades de los demás tanto como las propias, y a ser conscientes de nuestra identidad y capacidades desde una perspectiva humilde, interdependiente y no defensiva.

Cierro la entrada con otro poema de Begoña Abad. Una maravilla, como siempre:

Tengo un ego que atender cada mañana
y hoy no ha faltado a su cita.
Lloriquea porque a él alguien no le hizo algo
o quizás porque alguien le hizo demasiado.
Porque no fue visto, aplaudido, no salió en la foto
a él no le dijeron justo lo que él mismo
había imaginado que le dirían
porque él esperaba y no llegó, ese reconocimiento.
Tengo un ego como castigo, viene de serie,
me espanta los mejores momentos
cada vez que se interpone en el descubrimiento
de lo que soy y él no alcanza ni a sospechar.

¡Feliz semana!

Exposición “Discursos premeditados” de la Colección de arte contemporáneo de la Fundación Caja Mediterráneo. Centre del Carme, Valencia (hasta el 27 de abril)

Mathieu Ricard, Diálogo, en El poder curativo de la meditación. Eds. Jon Kabat-Zinn y Richard J. Davidson (2016)

The Quiet Ego Scale: Measuring the Compassionate Self-Identity. Journal of Happiness Studies 16(4) · July 2014

Collage Maldito divo, Pepa PérezBlasco

2 Comments

  1. By Marisa Posted on 5 Abril, 2017

    Necesito estar solo para ver al otro…y mirar al otro para verme a mí …? Ni te imaginas cuanto se ve a través de tu blog! Mil gracias Pepa. Un abrazo

    • By Pepa Pérez Blasco Posted on 6 Abril, 2017

      ¡Ay, Marisa! ¡Espero que no se vea nada inconveniente! Un abrazo

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