Lecturas que dan alas

Ni un día sin leer una línea, decían los griegos. Que leer es sano, incluso necesario, se sabe desde los albornes de nuestra cultura. Para muchos de nosotros, de hecho, leer es un acto propio del vivir, y visitar la Feria del Libro cada año, una celebración llena de emociones.

Es fascinante saber lo que ocurre cuando leemos. Para empezar, hace falta concentración para descifrar el texto e interpretar su significado. La actividad cerebral va a toda velocidad dinamizando diferentes áreas: el sentido de la vista transforma la señal luminosa de la letra impresa en una señal eléctrica que llega al Giro Angular donde se traduce en un código auditivo y de aquí al área de Wernicke y a la de Broca donde se interpreta e integra con los propios conocimientos. Leer afecta de este modo a nuestro cerebro, aumentando la densidad de la materia gris en las áreas cerebrales implicadas.

Cuando leo “i-s-l-a”, sé que esas letras/palabra significan “porción de tierra rodeada por todas partes de agua”. Pero, cuando leo “i-s-l-a”, otras zonas de mi cerebro se activan y tengo sensaciones y emociones asociadas. Por ejemplo,  veo los restos de un teatro griego, oigo el vocerío de un mercado, siento el temblor que antecede a una erupción volcánica, saboreo un plato de pasta al pesto… y siento alegría, una cierta nostalgia, un deseo enorme de volver a las islas que he visitado en las últimas vacaciones y un montón de emociones más. Con cada palabra, con cada frase que cobra vida, nuestra mente re-crea lo que imagina, se activan las mismas áreas que se pondrían en marcha si la experiencia fuera real, y lo que aparece descrito en el texto se integra en el conocimiento personal de la experiencia vivida.

La actividad de leer, que el cerebro lleva a cabo con tanta naturalidad, tiene repercusiones en nuestro cerebro y en nuestro desarrollo cognitivo, social y emocional. Leer nutre la imaginación y el conocimiento, favorece la concentración, la competencia lingüística –consecuentemente, mejora los procesos de pensamiento y las habilidades comunicativas-, y, sobre todo en el caso de la lectura de novelas, favorece la empatía y la apertura de mentalidad.

Leer no es un sucedáneo ni un sustituto de la vida, sino una forma de vivirla. Implicados en la modificación del mundo existente, leemos alentados por la curiosidad, que es curiosidad de transformación. Para empezar, de uno mismo. Al leer reabrimos posibilidades. Angel Gabilondo

Este año, en muchas casetas de la Feria vi en un puesto bien destacado el libro “Querida Ijeawele. Cómo educar en el feminismo” de la nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie. Un regalo, (gracias). Una carta con quince sugerencias directas, prácticas y de puro sentido común que escribió la autora para una amiga que le pidió consejo para educar en el feminismo a su hija recién nacida. Una pequeña joya. Vean una muestra:

  • Sé una persona plena. La maternidad es un don maravilloso, pero no te definas por ella. Sé una persona plena. Beneficiará a tu hija.
  • Hacedlo juntos. ¿Recuerdas que en primaria aprendimos que el verbo es una palabra de acción? Pues bien, un padre es tan verbo como una madre…Por favor, rechaza hablar de ayuda. Chudi no está “ayudándote” a cuidar a su hija. Está haciendo lo que debe hacer.
  • No le digas nunca que debe hacer algo o dejar de hacerlo “porque es una niña”. ”Porque eres una niña” nunca es una razón para nada.
  • Cuidado con el peligro de lo que yo llamo Feminismo Light. Es la idea de la igualdad femenina condicional… Ser feminista es como estar embarazada. Lo estás o no lo estás. O crees en la plena igualdad entre hombres y mujeres o no.
  • Enseña a Chizalum a leer. Enséñale el amor por los libros. La mejor manera de hacerlo es mediante el ejemplo… Los libros la ayudarán a entender el mundo y a cuestionarlo, la ayudarán a expresarse y la ayudarán en aquello en lo que quiera convertirse.
  • Enséñale a cuestionar el lenguaje… Dile que las mujeres no necesitan que las reverencien ni las defiendan; sólo necesitan que las traten como seres humanos iguales. En la idea de que las mujeres necesitan ser “reverenciadas” y “defendidas” por el hecho de ser mujeres subyace una actitud de superioridad.
  • Jamás hables del matrimonio como un logro…Un matrimonio puede ser feliz o desgraciado, pero no un logro.
  • Enséñale a rechazar la obligación de gustar. Su trabajo no es ser deseable, su trabajo es realizarse plenamente en un ser que sea sincero y consciente de la humanidad del resto de la gente. … Así que en lugar de enseñar a Chizalum a agradar, enséñale a ser sincera. Y amable. Y valiente. Anímala a decir lo que piensa, a decir lo que opina en realidad, a decir la verdad.
  • Dale a Chizalum un sentido de identidad. … Consigue que crezca considerándose, entre otras cosas, una igbo orgullosa.
  • Fíjate en cómo tratáis el tema de su apariencia. Anímala a practicar deporte. Enséñale a ser activa físicamente… Si le gusta el maquillaje, deja que se maquille. Si le gusta la moda, deja que se arregle. Pero si no le gusta ni una cosa ni la otra, déjala tranquila… Feminismo y feminidad no se excluyen mutuamente. Es misógino sugerir lo contrario.
  • Enséñale a cuestionarse el uso selectivo que hace nuestra cultura de la biología como razón para las normas sociales.
  • Háblale de sexo y empieza pronto. Dile que su cuerpo le pertenece a ella y sólo a ella, que nunca debería sentir la necesidad de decir “sí” a algo que no quiera o para lo que se sienta presionada…Nunca relaciones sexualidad y vergüenza. Ni desnudez y vergüenza. Nunca priorices “virginidad”. Enséñale a rechazar la conexión entre vergüenza y biología femenina.
  • Enséñale que amor no es sólo dar, sino también recibir. Creo que el amor es lo más importante de la vida. De cualquier clase… pero lo concibo como un gran aprecio por parte de otro ser humano y el hecho de concederle una gran importancia a otro. Pero, ¿por qué sólo educamos a la mitad del mundo para que lo valore?
  • Enséñale sobre la opresión, ten cuidado de no convertir a los oprimidos en santos…En ocasiones en el discurso en torno al género, se da por hecho que las mujeres se suponen moralmente mejores que los hombres. No lo son. Las mujeres son igual de humanas que los hombres… No todas las mujeres son feministas y no todos los hombres son misóginos.
  • Háblale sobre la diferencia…Enséñale a que valore la diferencia. Y no es para que sea justa y buena, sino simplemente para que sea humana y práctica. Porque la diferencia es la realidad de nuestro mundo. Y al enseñársela, estás equipándola para sobrevivir en un mundo diverso.

Leedlo si podeis. Aunque no tengais que educar a nadie. Leed también este poema de –una vez más- Begoña Abad, que también da ganas de volar. Leedlo y sentid el aleteo.

A los cincuenta me nacieron alas.

Dejaron de pesarme los senos

y los pensamientos que cargaba desde niña.

A las alas les enseñé a volar

desde mi mente que había volado siempre,

y comprobé desde el aire

que mientras yo anduve dormida tantos años

alguien trabajaba afanosamente

recogiendo plumas para hacer esas alas.

Tuve suerte de que cuando estuvieron hechas

me encontraron despierta en el reparto.

Me despido con una canción que sonaba la otra tarde, en la Feria del Libro, Qualsevol nit pot sortir el sol, de Jaume Sisa. Tan preciosa y emocionante como antaño.

¡Feliz semana!

 Querida Ijeawele. Cómo educar en el feminismo de Chimamanda Ngozi Adichie. Ed. Random House, 2017

Dárse a la lectura de Ángel Gabilondo en RBA, 2012

Diez años de sol y edad  de Begoña Abad, Ed. Pregunta, 2016

8 Comments

  1. By Artur Folch Posted on 2 Mayo, 2017

    Beatriz y yo queremos hacer algo parecido en el caso de la educación de nuestra hija. Gran post y gran canción! Un abrazo Pepa!

    • By Pepa Pérez Blasco Posted on 2 Mayo, 2017

      Pues adelante, Artur y Bea! Os seguiré encantada. Un abrazo!

  2. By Melisa Posted on 4 Mayo, 2017

    Pepa, siempre es un placer leerte. Gracias por recomendar ese libro, me encantó tu reseña!

    • By Pepa Pérez Blasco Posted on 6 Mayo, 2017

      Espero que te guste su lectura. Un abrazo, Melisa!

  3. By Luz Marchite Posted on 4 Mayo, 2017

    Gracias por el poema, es un regalo que si me permites, voy a hacer a mi gran amiga Carmen, que tras años de malos tratos, a los 50…le nacieron alas……esto fue posible gracias a la ayuda profesional y al mindfulness y la autocompasión, que le ayudaron a despertar.
    Enhorabuena por acercarnos estos textos tan increíbles.

    • By Pepa Pérez Blasco Posted on 6 Mayo, 2017

      Podría haberme emborrachado/de ansiolíticos potentes/o de vodka barato./Podría haberme enganchado/a la coca, a las telenovelas/o al chocolate./Podría haberme hecho adicta/a tus ausencias/a tu malquerer, a tu dolor,/a tu lista de contraindicaciones,/pero preferí averiguar/qué eran los dos bultos
      /que me nacían en la espalda/y echarme a volar. También de Begoña. Un abrazo!

  4. By Loreto Garcia Virgos Posted on 9 Mayo, 2017

    Me parece que fue el poeta Leopoldo Marechal., quien dijo algo así, como que “cuando elegimos un nombre, elegimos un destino”.

    Pepa, eres todo un presente (regalo). Leerte es todo un lujo en este mundo virtual que predispone a los ritmos frenéticos.; propicias la calma y la reflexión, y tus artículos están llenos de riqueza., ¡gracias! Y también gracias a mi hermana, “la pequeña Heráclito”, por hablarme de ti.

    Sigo con mucha atención y ganas tus aleteos…

    ¡Un abrazo!

    • By Pepa Pérez Blasco Posted on 13 Mayo, 2017

      Bueno, bueno, bueno… las Garciavirgos! Qué bien suenan estos amables aleteos de gorrión. Gracias, Loreto, y hasta pronto en vivo y en directo (espero). Un abrazo

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