Lo que sueñas vuela

¿Cuáles son tus mejores recuerdos de los últimos doce meses? ¿Qué es lo que más feliz te ha hecho? ¿Qué sigue haciéndote feliz cada vez que lo recuerdas?… ¿el móvil que te regalaron en Navidad? ¿el vestido que te costó una relativa fortuna? ¿la reforma del cuarto de baño? ¿cambiar de coche?… ¿o más bien fueron momentos y experiencias como aquel concierto al aire libre, el cumpleaños sorpresa de tu mejor amigo, el fin de semana en una casa rural con tu familia, el viaje del verano, la cena con tu pareja en aquel restaurante maravilloso o las clases de piano/tenis/cocina/fotografía/ganchillo/lindy hop?

Si lo que te ha hecho más feliz son experiencias más que objetos materiales, siéntete respaldado por la ciencia.

¿Quieres felicidad? Compra experiencias, no cosas, dice Thomas Givolich, profesor de Psicologia de la Universidad de Cornell que lleva dos décadas investigando la relación entre dinero y la felicidad.

Para el niño, enamorado de mapas y láminas,

el universo es parejo a su insaciable apetito.

¡Ah, qué grande es el mundo a la luz de la lámpara!

¡Y qué pequeño el mundo a los ojos de la memoria!

¿Las cosas que se pueden comprar con dinero nos hacen felices? Sí. Pero hasta cierto punto. Hasta que nos habituamos a tenerlas, hasta que se normaliza su posesión, hasta que pierden el valor simbólico que les atribuíamos. Realmente es grato adquirir cosas a veces. Incluso es bastante frecuente ver cómo las personas llegamos a identificarnos con lo que tenemos: Tengo, luego, soy mi último IPhone, la marca que visto y calzo, mi apartamento en la playa… Raro, ¿verdad? Esos objetos están afuera, no somos nosotros. Nos encanta disfrutarlos al principio y luego sólo de vez en cuando; o sólo al principio y luego nunca jamás; o, a veces, ni siquiera recién adquiridos nos gustan y, verlos, hasta nos produce malestar. Sin embargo, ir a exposiciones, hacer actividades al aire libre, aprender una nueva habilidad o viajar, nos hace mucho más felices, y, de alguna manera, esa felicidad permanece más tiempo. Incluso las experiencias negativas y  estresantes pueden ser vistas como positivas más adelante si se convierten, como tantas veces pasa, en una historia graciosa que contar o en un evento del que se aprendió algo importante.

Pero los verdaderos viajeros son los que parten

por partir; corazones livianos, como globos,

jamás esquivan su destino,

y, sin saber la razón, siempre dicen: ¡Vamos!

Si tuvieras que elegir un tema sobre el que conversar durante dos horas, ¿qué preferirías, hablar de tu último IPhone o de tu viaje a Islandia? ¿De qué prefieres que te hable tu interlocutor, de sus posesiones o de sus experiencias? Otra ventaja de las experiencias sobre los objetos es que establece conexiones. Las experiencias compartidas nos vinculan más que el consumo compartido: nos une vivirlas juntos y nos une recordarlas. Para siempre. Las experiencias son el pegamento de nuestra vida social.

Mucha gente suele pensar que emplear el dinero en experiencias no es una inversión tan sensata como dedicarlo a adquirir bienes materiales porque creen que la experiencia es efímera y se queda en nada comparada con las posesiones tangibles. La realidad es que disfrutamos más de anticipar, vivir y recordar experiencias que de anticipar, lograr y recordar haber adquirido objetos.

Tanto los objetos como las experiencias pueden darnos placer. Pero es más fácil disfrutar más tiempo y más intensamente con las experiencias porque ponen a prueba y permiten desarrollar nuestras habilidades, capacidades y conocimientos y contribuyen más fácilmente que los objetos a hacer nuestras vidas significativas.

Viajar es una de esas experiencias que pueden darnos placer, hacernos aprender y contribuir a dar sentido a nuestra vida. Es una de las experiencias con las que más soñamos. Así lo indica una investigación (encargada por Booking) dirigida por Shaw Achor en la que han participado 17.000 personas de 17 países de todo el mundo, España. incluida. Para la mayoría de los encuestados (el 70%), las experiencias vividas durante un viaje de cualquier tipo (mochilero, con la familia, en algún destino exótico o en una casa rural) brindan una felicidad mucho más duradera que cualquier cosa material. Por eso, buena parte de la gente (el 56%) prioriza las vacaciones a comprarse cosas, como ropa, joyas y aparatos electrónicos, y casi la mitad de los encuestados (48%) prefiere viajar a reformar su casa. Disfrutamos del viaje antes, durante y después de viajar, y es la planificación la fase que más felices nos hace: casi tres cuartas partes de las personas encuestadas (72%) dicen emocionarse sólo con buscar destinos para irse, más de un tercio dice que, entre el momento de la reserva y el del viaje, piensa en sus vacaciones una o más veces al día y que eso les sube el ánimo (39%), y 8 de cada 10 (80%) estudia mapas y busca información sobre los lugares que quiere visitar porque eso también les hace felices.

Por supuesto, esto no es así para todo el mundo. Viajar nos saca de las rutinas y del confort habitual, lo que supone que constantemente hay que afrontar situaciones inesperadas y que en casi todos los viajes haya algún momento en el que las cosas se ponen difíciles; por eso, viajar puede ser abrumador, estresante y frustrante para muchos. Pero a viajar disfrutando también se aprende con la experiencia.

¡Extraños  viajeros! ¡qué nobles historias

leemos en vuestros  ojos profundos como mares!

Mostradnos el cofre de vuestros ricos recuerdos,

esas joyas maravillosas, hechas de astros y de éter.

Muchos de nosotros estaremos viajando en las próximas vacaciones de Pascua. Tal vez estamos ya preparando billetes, información y listas de lo que necesitaremos.

¿Que tal pensar en nuestro viaje como una oportunidad para ralentizar y saborear la experiencia y abrirnos con plena conciencia al lugar de nuestro destino?

¿Qué tal mantener la mente abierta? la comida es diferente, sí, el tráfico tal vez más peligroso que en nuestra ciudad, sí, pero, ¿y si suspendemos el juicio y abrazamos la diferencia en lugar de resistirnos a lo desconocido?

¿Qué tal si no intentamos verlo todo y hacerlo todo? ¿qué tal ir más lento y mirar, oler, escuchar menos pero con más atención en vez de ir de aquí para allá sobrecargando el itinerario? ¿Qué tal parar, respirar y ser consciente de lo que sucede alrededor y de todo lo que nos hace sentir?

¿Qué tal visitar los sitios que no salen en las guías, como el mercado de barrio, el lugar de culto del   pueblo, la salida del colegio, los parques infantiles… que nos hacen ver otras formas de vida?

¿Qué tal darnos tiempo para asimilar, reflexionar y tal vez escribir sobre nuestras impresiones y emociones en un cuaderno ilustrándolo con dibujos y con las entradas del museo, el billete del metro o la cuenta de la tasca que fijará nuestros recuerdos probablemente mejor que un millón de selfies?

¿Qué tal hacer la mitad de las fotos que haríamos? ¿qué tal incluso, no hacer más que unas cuantas para compartirlas después si queremos?

¿Qué tal observar con curiosidad y respeto a los lugareños tratando de identificar algo de su idiosincrasia y mucho de lo que nos une?

Esta entrada tiene muchas preguntas. Aquí dejo unos cuantos interrogantes para que añadas las tuyas ¿?, ¿?, ¿?, ¿?, ¿?, ¿?, ¿?  y una canción de Marlango para soñar sin límites.

¡Feliz semana! ¡Hasta el próximo domingo!

Fragmentos del poema El viaje de Baudelaire en Las flores del mal

Artículos mencionados:

A wonderful life: experiential consumption and the pursuit of happiness – Gilovich et al. Journal of Consumer Psychology 2014

https://news.booking.com/travel-is-the-secret-to-true-happiness-reveals-booking/ Noticias Booking, 2016

 

Collage Senza fine… tutto quanto voglio avere, Pepa PérezBlasco

12 Comments

  1. By manuel lopez Posted on 27 Marzo, 2017

    Nuevamente mi más sincera gratitud por sugerir un entrenamiento en la contemplación de la belleza que nos rodea.
    Especial mención a la generosidad de compartir experiencias propias, collages creativos, poemas sugerentes, investigaciones reveladoras y canciones que llegan al corazón. Enhorabuena y mucho ánimo para seguir en esa senda que hace camino

    • By Pepa Pérez Blasco Posted on 27 Marzo, 2017

      Soy yo quien agradece que sigas acompañandome semana a semana en este espacio, Manuel, y que siempre tengas palabras amables que regalarme.

  2. By Francisca Fayos Posted on 27 Marzo, 2017

    Una vez mas das en el clavo,
    Después de leer el blog de ayer, creo que me iré “cap aConca ” Estaba pendiente, pero ya no , Hasta pronto

    • By Pepa Pérez Blasco Posted on 27 Marzo, 2017

      Me alegro. Cuenca siempre vale la pena. Que lo disfrutes. Hasta pronto.

  3. By Ampa Posted on 27 Marzo, 2017

    Me identifico plenamente con tus palabras y comentarios. Nada como pararse en mitad de un lugar nuevo, especial, hermoso o con algún significado personal, observar y anotar las sensaciones, siendo conscientes de la experiencia, del momento… y luego recordarlo,revivirlo,traerlo de nuevo al presente. Yo no lo cambio por todo el oro del mundo!
    Gracias por tus reflexiones de cada semana!

    • By Pepa Pérez Blasco Posted on 1 Abril, 2017

      Saludos, Ampa. Y muchas gracias por seguir acompañándome.

  4. By Maria Josefa Salvá Posted on 29 Marzo, 2017

    !Que verdad! Pasando de un nuevo móvil o de esa reforma caprichosa de la cocina,para acumular esos recuerdos tan relajantes del viaje en familia con risas y “mosqueos”incluidos que perduran tiempo y tiempo…
    Gracias por plasmar tan acertada reflexión.

    • By Pepa Pérez Blasco Posted on 1 Abril, 2017

      Gracias a ti, Mª José. Un abrazo

  5. By Guillem Güell Posted on 31 Marzo, 2017

    Sigo este sitio desde hace muy poquito. Creo que hoy en día es muy difícil “ser” y mucho más fácil “tener”. Y te doy la razón, prefiero “ser” que tener. muchas gracias por tus reflexiones.
    . .

    • By Pepa Pérez Blasco Posted on 1 Abril, 2017

      Muchas gracias a ti por el comentario, Guillem

  6. By Mar López de Guereñu Posted on 19 Abril, 2017

    Hola Pepa !
    Sé que ya ha pasado mucho tiempo de este precioso artículo, pero a veces me los guardo para leerlos en otro momento más tranquilo y ha sido ahora…
    Me encanta lo que dices y cómo lo dices, me admira tu generosidad y tu prisma.
    Agradecerte profundamente este regalo semanal, un abrazo
    Mar

    • By Pepa Pérez Blasco Posted on 24 Abril, 2017

      Gracias, Mar, tu comentario si que está lleno de generosidad.

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